Cuando la estructura del sofá sigue bien pero los cojines están manchados, apagados o dados de sí, basta con vestirlos. Cada funda se pone en un cojín por separado, como una sábana bajera en un colchón, y se quita igual de rápido para lavarla. Para eso, tus cojines tienen que poder quitarse: levanta un cojín de asiento; si sale sin esfuerzo, es tu caso.
Medir un cojín
Toma dos medidas con el cojín en plano y sin la funda actual: el ancho, de delante hacia atrás, y luego el largo, de un lado al otro. Según el material, los tamaños cubren asientos de 50 a 110 cm de ancho y hasta 280 cm de largo, y respaldos de 30 a 65 cm de ancho; cada ficha indica los suyos. Entre dos tamaños, elige el más grande: el tejido se estira, pero no se alarga.
Cuántas fundas
Una funda por cojín. Cuenta tus cojines, no las plazas: un sofá de 3 plazas con tres cojines de asiento necesita tres fundas, y tres más si vistes también los respaldos.
Cinco materiales
- El repelente al agua, un jacquard elástico tratado: el líquido forma gotas en la superficie, el tiempo justo para pasar un paño.
- El terciopelo, suave al tacto, que da profundidad al color.
- El polar, grueso y cálido, con relieve trenzado o en ochos.
- La polipiel, impermeable: nada traspasa el material, basta con pasar una esponja húmeda.
- El elástico estampado, con once dibujos para usar solos o combinados.
Las fundas de tela se lavan en lavadora; la polipiel se limpia con una esponja húmeda. Si el tamaño no te va bien, tienes 30 días desde la entrega para devolverla o cambiarla.