Vestir un sofá entero de terciopelo es una apuesta fuerte, a veces demasiado para una habitación ya recargada. Vestir solo los cojines de asiento y de respaldo produce otro efecto: el tejido aporta su profundidad donde se posa la mirada, sin invadir la habitación, y la estructura del sofá sigue a la vista.
El terciopelo tiene la particularidad de reflejar la luz de forma distinta según el ángulo. Un color liso gana matices que una tela plana nunca consigue, y un sofá con los cojines descoloridos recupera de golpe textura. También es, sencillamente, el tejido más agradable al tacto cuando te acomodas para la velada.
Tres cosas que debes saber:
- el terciopelo guarda la huella de la mano; se borra al pasar la palma en sentido contrario
- atrae un poco más el pelo que una tela lisa: basta con cepillarlo una vez por semana
- los tonos profundos lucen mucho más que los muy claros
El terciopelo EasyDrap™ es elástico: conserva la facilidad de colocación del tejido de punto. Cada funda se pone sobre su cojín como una sábana bajera y se tensa sola, en un minuto más o menos.
Mide cada cojín en plano, primero el largo y luego el ancho, sin aplastarlo, y elige el tamaño superior si dudas. El tamaño de asiento o de respaldo se selecciona en la ficha del producto.
El cuidado pide un poco de delicadeza: lavadora a 30 °C sin suavizante, secado en plano al aire libre y nunca secadora, porque el calor aplasta el pelo de forma irreversible. Tienes 30 días tras la entrega para devolver tu pedido o cambiarlo, según disponibilidad.